lunes, 29 de marzo de 2010

OBAMA SE ANOTO VICTORIA EN LA REFORMA DE SALUD


Salud pública

El 21 de marzo del 2010 el gobierno de Barack Obama se anotó una importante victoria al lograr la aprobación de la Reforma de Salud en la Cámara de Representantes, por votación 219-212. El proyecto de ley, que contiene la mayor reestructuración al sistema sanitario de EEUU en cuatro décadas, ha provocado encendidos debates y mantiene dividida a la opinión pública del país.


Obama firmará última parte de reforma de salud el martes

El presidente Barack Obama tiene previsto firmar el martes la última parte de su reforma de salud. Luego, tendrá por delante la tarea de convencer de sus bondades a la ciudadanía, a veces escéptica y hasta amenazante.

La Casa Blanca informó el viernes que Obama firmará la Ley de Conciliación sobre Salud y Educación del 2010 durante un acto en el Northert Virginia Community College, a las afueras de Washington.
El Congreso dio a Obama una victoria crucial esta semana, al aprobar una amplia iniciativa de salud que cambiará la forma en que los estadounidenses reciben cobertura de los seguros médicos.

Obama firmó la legislación principal el martes, en la Casa Blanca. La parte final modifica algunas partes de esa iniciativa, que algunos miembros de la Cámara de Representantes exigieron cambiar para dar su voto.
Los demócratas del Congreso enviaron el viernes la iniciativa final de salud pública a Obama.

"Esto marcará una diferencia tremenda en las vidas de los estadounidenses", dijo la presidenta de la cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi, durante una ceremonia en el Congreso. El líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner, quien se opuso a la reforma hasta el final, la calificó de un "momento horrendo para millones de personas".

El capítulo más reciente del tirante debate legislativo ocurrió el jueves por la noche, cuando la cámara baja, controlada por los demócratas, aprobó por segunda vez el paquete de modificaciones a la iniciativa de ley que Obama había firmado dos días antes.
La histórica legislación consagró la atención médica como un derecho de todos los ciudadanos estadounidenses. Se aplicaron varios cambios a la iniciativa, incluidas mayores prestaciones para los ancianos, las familias de bajos ingresos y la clase media.

La nueva legislación extiende la cobertura de salud a 32 millones de estadounidenses no asegurados y busca abatir prácticas impopulares de las aseguradoras, como negarle cobertura a las personas con precondiciones médicas y reducir los déficit federales en unos 143.000 millones de dólares durante una década.

La mayoría de los estadounidenses estarán obligados ahora a comprar un seguro por primera vez o serán multados si se niegan.

La segunda de las dos propuestas legislativas dio a Obama otra victoria: Despojar a los bancos y otros prestamistas privados de la capacidad de ser el origen de los préstamos estudiantiles, prefiriendo un sistema de créditos directos del gobierno.
Después de una batalla encarnizada de un mes en el Congreso, la lucha por la reforma de salud pareció entrar en una nueva etapa, en que el debate público estuvo manchado por la violencia, y en que los políticos se acusaron mutuamente de aprovechar el tema de salud en su propio beneficio.

Se sumó a una atmósfera cargada para los legisladores, que se preparan para viajar a sus distritos electorales para un receso de dos semana por Semana Santa y Pascua.
Más de 10 legisladores en la Cámara de Representantes dijeron que recibieron amenazas o ataques a sus propiedades, como consecuencia del debate sobre la reforma. En su mayoría, las víctimas fueron demócratas que votaron en favor de la legislación.

Hubo reportes de ventanas rotas por ladrillos, una tubería de gas cortado y numerosas llamadas telefónicas y faxes con mensajes obscenos y amenazantes. Se reforzó la protección policial a un número no revelado de legisladores.


Estadounidenses están divididos sobre reforma de salud

Los estadounidenses siguen divididos sobre la reforma sanitaria promulgada esta semana por el presidente, Barack Obama, según una encuesta publicada el domingo por The Washington Post, que refleja que el 46 por ciento la respalda, frente al 50 por ciento que la rechaza.

El nivel de aprobación de los estadounidenses a la gestión de Obama sigue alta: el 53 por ciento del total de los encuestados la aprueban, frente al 43 por ciento que la reprueban.
Para el 80 por ciento de los consultados, la reforma sanitaria es un "gran cambio" en la política del país sobre el sistema público de salud, sin embargo, de ellos sólo el 48 por ciento cree que es un cambio positivo, frente al 52 por ciento que lo ven como algo negativo.

El 16 por ciento cree que es un cambio menor y el cuatro por ciento no tiene una opinión al respecto.
El diario señala que ha habido pocos cambios en la opinión pública respecto a las últimas semanas cuando los republicanos intentaron introducir nuevas enmiendas para boicotear la reforma y respecto al verano, cuando el país estaba más polarizado.

El 56 por ciento de los demócratas consultados apoyan "fuertemente" la reforma finalmente promulgada, frente al 41 por ciento que apoyaba la propuesta el mes pasado.
Además, ocho de cada diez demócratas han dado el visto bueno a cómo el presidente Obama está tratando la cuestión de la reforma sanitaria, el nivel más alto desde el pasado verano.
Los demócratas han asegurado que una vez aprobada la reforma y el público comience a ver sus beneficios las encuestas cambiarían.
En la otra cara de la moneda, un 15 por ciento de los consultados se consideran "entusiasmados" con la nueva ley, de los que el 40 por ciento se definen como demócratas liberales.
La reforma, que amplía la cobertura médica a 32 millones de estadounidenses para 2019, pretende reducir los costos del cuidado de la salud e impone más exigencias a las aseguradoras.
La mayor preocupación continúa siendo la cuestión financiera. El 65 por ciento cree que la reforma incrementará el déficit del país, de los que tan sólo el 32 por ciento cree que "merecerá la pena". El 14 por ciento espera que el déficit disminuya y el 16 por ciento opina que se mantendrá igual.

Ante las elecciones legislativas el próximo mes de noviembre, el 47 por ciento de los consultados señaló que votaría por el candidato demócrata de su distrito, frente al 43 por ciento que lo haría por el republicano.
No obstante, el diario señala que el panorama político sigue siendo favorable a los republicanos, ya que seis de cada diez estadounidenses creen que el país no está en el camino adecuado para encarar los problemas que afronta el país, principalmente la crisis económica.

En el caso de que hubiera un cambio después de las elecciones de noviembre y los republicanos controlaran el Congreso, el 36 por ciento consideró que sería un buen cambio, el 32 por ciento un cambio a peor y para el 30 por ciento no supondría una diferencia.
La encuesta fue realizada entre el 23 y el 26 de marzo sobre 1.000 adultos y tiene un margen de error de tres puntos.


Maclovia Perez
801-833-2793
Coordinadora Red de Peruanos en Utah
E-mail:redperuenutah@gmail.com
http://redperuenutah.blogspot.com
Corresponsal Red Democratica del Peru

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